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FILSA 2020: casas editoriales analizan el próximo debut virtual

Por primera vez, la tradicional muestra literaria se realizará a través de una plataforma digital durante seis días. Editoriales destacan los puntos a favor y en contra de la iniciativa, que cuenta con un polémico contexto de por medio.

La pandemia del coronavirus afectó de forma brusca al sector cultural en Chile. Desde sus diversas áreas han batallado por sobrevivir a los efectos de las cuarentenas y la crisis económica. Las puertas de las librerías cerraron desde marzo y algunas cambiaron las vitrinas presenciales por las digitales a través de plataformas web, aplicaciones o redes sociales. Otras editoriales, por su parte, han tenido que esperar a que el ‘Plan Paso a Paso’, impulsado por el Gobierno, llegue a sus comunas y tengan la oportunidad de abrir nuevamente.

En un intento por reactivar el sector, la Cámara Chilena del Libro anunció que la 39ª Feria Internacional del Libro de Santiago (FILSA) se llevará a cabo, por primera vez en un formato virtual, entre el 1 y 6 de diciembre.

La tradicional muestra literaria, que está presente desde 1981, desarrolló una plataforma digital en la que los visitantes tendrán acceso gratuito a una amplia exposición de libros que están disponibles en tiendas virtuales, librerías, editoriales y distribuidoras.

Cambio de perspectiva

Pese a que más de 80 empresas ya están registradas en el evento, algunas editoriales han desistido de participar en FILSA 2020. En las últimas ediciones, la organización de la feria ha ido en caída libre. Esto debido a las reiteradas críticas que se realizan a su interés comercial y monetario; la desigual distribución de los espacios para las editoriales transnacionales y las independientes; además de la salida de icónicas empresas como Penguin Random HousePlaneta Catalonia en 2018. El año pasado, las manifestaciones del estallido social obligaron a la Cámara a cancelar el festival por las condiciones en las que se encontraba el país.

Sobre estos acontecimientos, Roberto López, encargado de ventas de la editorial La Komuna, considera que la cancelación de la FILSA en años anteriores “afecta al no tener más cantidad de opciones para poder mostrar los libros. En especial nosotros que trabajamos con editoriales independientes; es decir, toda plataforma de venta sirve y es útil ya que nosotros tenemos menos oportunidades de competir junto a grandes librerías y consorcios”.

Foto: FILSA

En este sentido, ve algunos puntos positivos tras el reciente anuncio de la feria virtual y asegura que participarán en ella. “Al ser una plataforma online puede que tengamos la misma exposición que las otras editoriales, la idea es que se participe con igualdad de condiciones y por supuesto que sería beneficioso”, agrega López.

No obstante, al vendedor le preocupa que el evento ha perdido su esencia cultural, la que se da a través del intercambio de diálogo entre los lectores, las reflexiones de invitados internacionales y los espacios destinados a diversas artes. Por el contrario, alude a que los organizadores han privilegiado el ámbito comercial. “¿Qué es una feria del libro? ¿Es sencillamente exponer publicaciones? Ahora se ve al libro solo como un producto o un objeto de consumo, ya no es un elemento simbólico y cultural”, reclama.

A partir de las 00:00 del 1 de diciembre se habilitará el sitio web www.filsavirtual.cl que podrá ser visitada desde cualquier parte del mundo. Esta nueva puesta en escena de la feria ha sido atractiva para otras editoriales que buscan incursionar en las nuevas tecnologías y modelos de negocio.

Sergio Tanhnuz, gerente de publicaciones generales del Grupo SM, cuyo nicho es el sector educativo e infantil, considera que la iniciativa por parte de la Cámara ha sido positiva. “Muestra una preocupación por las editoriales, por los distribuidores y escritores. Sin estas plataformas es difícil de soportar económicamente, además que da especial atención por la salud pública por lo que pasa actualmente”, afirma Tanhnuz.

Foto: Cámaar del Libro

Otro de los puntos que destaca el editor es la gratuidad de entrada y reducción de costos para las empresas. “Ya no se paga un arriendo por spot dentro de la feria, tampoco hay que gastar en un stand ni se requieren vendedores”, resalta. Además, desde la Cámara Chilena del Libro se confirmó que habrá un único cobro para todas las editoriales, en igualdad de condiciones, que consiste en el 11% por cada libro vendido. Este valor será usado por la organización para cubrir los costos de la plataforma digital. Respecto a este valor, el representante de SM explica que “en cierta medida se iguala la cancha para las editoriales y distribuidoras porque una microeditorial estaría al mismo nivel que las grandes y pagarían la misma comisión”.

¿Beneficia a todos?

Johanna Godoy, dueña de la librería familiar Lee Hoy, decidió no formar parte de la edición de este año ya que considera que la iniciativa llegó muy tarde. “El momento de hacerlo online era cuando todo estaba cerrado y no cuando los locales están abiertos como ahora. No hubo apoyo cuando realmente lo necesitábamos durante las cuarentenas. Ahí cada uno tuvo que arreglárselas como pudo”, menciona Godoy. Asimismo, señala que, para ella, los costos son elevados en comparación a otras plataformas web ya que, “sacando números no me conviene lo del 11%, prefiero hacer algo aparte con mis clientes o ir a otra feria presencial. Yo soy parte de la Cámara y es bueno cuando hacen iniciativas que benefician a todos, pero siento que esta vez no nos priorizan a nosotros como socios”.x

Cara a cara

Si bien algunas editoriales aplauden los nuevos espacios de venta, también recalcan que los encuentros presenciales con los lectores son irremplazables. “Nos ha ido bien en ferias online anteriores, ha sido interesante la respuesta del público, aunque no se compara con estar cara a cara”, puntualiza Silvia Aguilera, gerente de Lom Ediciones.

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